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Las vacaciones de Julio Jaramillo

Las vacaciones de Julio Jaramillo

Cuando la vida se burla, no es de Dios. No es juguete de muchacho chiquito. Porque no lo hace con humor, pero tampoco con maldad. No es karma, pero tampoco mala leche. Es como cuando uno estaba en la escuela, y te agarraban de sopita. Bullying, que llaman ahora. Toca aguantar la joda, porque si te arrechas, es peor. Pero la vida te la aplica duro, donde te duele, y no te da tregua. Y créeme que sabe cómo hacerlo.

Conmigo, se está dando banquete. Solo tuvo que sucederme que, de sopetón, esas palabras suyas extraviaran mi camino, para que comenzara este calvario insoportable, como un agosto en Maracaibo. Todos los días, me recuerda su ciudad en el Subte. Sabe muy bien que por ahí tengo que pasar. Aquella fiesta folclórica de allá, la de los avisos publicitarios que colocaron en la avenida Córdoba, pero solo por mi barrio, obvio que para joderme a mí solito. ¿Tenían que hacer la fucking fiesta esa en estos días? Y la carrera de bicicletas. ¿En serio? No joda, ¿No podían quedarse solo bebiendo y comiendo pinchos de perro, como en cualquier fiesta patronal que se respete?

Cuando un malandro te roba a punta de pistola, pasas días y semanas creyendo volverlo a ver en cada persona que se te cruza por delante. Ella tenía que ser la antimalandra, la que no me atracó, la que no voy a conseguir en nadie más, porque solo ella mantiene esas conversaciones inteligentes en las que me gusta nadar. Solo ella, habla así. Solo ella es capaz de buscar mi mirada con la suya y encontrarla, desde el otro lado de un salón lleno de gente, para decirme "Tranquilo, Bobby, tranquilo". Solo ella me hizo sentir que sus celos se sienten bonito. Tanta ausencia abruma, pero tanta burla, jode.

¿De dónde le salieron tantas tocayas, acaso hay ofertas por docena?¿Se pusieron de moda aquellos dulces que tanto le gustan? Esto es peor que el sushi ¿Por qué youtube está empeñado en ponerme puras canciones, y además esas?¿Quién le fue con el chisme?¿Ya se le olvidaron aquellos videos de mierda que se supone me tengan que gustar, como si fuera un barriolero de East LA? Menos mal que le tengo arrechera a Spotify, porque no quiero ni pensar qué me puede sugerir esa brutedad artificial suya.

Tengo el freno de mano del alma pegado, no lo voy a ocultar. Pero soy del Caribe. Mi psicólogo no es Freud, es Julio Jaramillo, es Felipe Pirela. No hay diván, hay una mesa, una botella y un vaso. No hay libreta, hay una rocola que se escucha claramente desde la calle. Las penas las ahogamos en alcohol, las meamos en el baño, las lloramos en un bolero, las gritamos en una ranchera, y las terminamos de exorcizar con una buena resaca. Esta vez, la rocola no va a sonar. No habrá alcohol, ni me escucharán cantar "Que nunca volverás, que nunca me quisiste" a todo gañote. El ron puede esperar, y que se joda la resaca. No pienso ser el cobarde que la olvide, así no vuelva nunca más. Esta vez, por cortesia mía, Julio Jaramillo podrá descansar unos días en República Dominicana. Allá podrá darle serenata al piano a todas las putas alegres de Punta Cana. Felices vacaciones, Don Julio.

Julio Jaramillo

Buenos Aires, 7 de marzo de 2020.

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